El gas de Camisea para los peruanos. Póngase los pantalones Dr. García

El gobierno de Toledo tuvo el mérito de revivir a este proyecto que por los consabidos problemas políticos sobre el petróleo en el medio oriente -no olvidemos las dos guerras de Irak, que evidentemente han tenido como trasfondo el control efectivo y normal suministro de esos recursos por parte de los intereses económicos contemporáneos- ha tomado gran interés mundial tener fuentes alternativas de energía que no tengan precios tan volátiles y que además tengan matrimonio con la conservación del medio ambiente, con la llamada era verde, que a la larga por contaminar menos trae menos gastos a una sociedad, por que no deja huella desfavorable en la ecología, que es un gran perjuicio económico a la larga.

Para ello el Estado peruano también invirtió financiando parte del gaseoducto en el tramo selva con dinero de todos los peruanos, dejando lógicamente la mayor parte del gasto del proyecto en manos de los consorcios tanto productor como comercializador, en el que participan grandes transnacionales como son Hunt Oil, la española Repsol, la coreana SK y la japonesa Marubeni, Pluspetrol, Tecpetrol de Argentina y Sonatrach (empresa estatal de Argelia), que han hecho posible que el gas salga de la tierra y ahora estemos incorporando esta fuente de energía a nuestra economía y al mundo.

El problema está en que no hay que olvidar que la explotación del gas en las condiciones actuales, es un negocio y es un negocio en el que intervienen varios socios, y que el precio internacional del gas actualmente es bajo y que los que invierten quieren sacar su utilidad como es natural debido a su carácter empresarial, por eso por ejemplo hay gran interés de los consorcios en asegurar el negocio de sacar el gas a México que va a significar una venta de 4.2 trillones de pies cúbicos – TCF durante 20 años mientras que la capacidad actual de reservas certificadas de gas natural de Camisea asciende a 8.8 trillones de pies cúbicos (TCF), sin embargo, Camisea tiene reservas según Pluspetrol que ascienden a 14.1 TCF hasta el fin de la vida útil de los campos, prevista para el 2047, pero también nuevas consultorías de Netherland, Sewell & Associates aseguran que las reservas en los dos mayores lotes de gas natural del Perú ascienden a entre 11.2 y 18.6 TCF. Es decir que gas hay para rato o por lo menos para que como país lo aprovechemos para mejorar nuestra calidad de vida y competitividad.

Aquí lo realmente interesa es hacer que el gas también sirva al Perú, y ello pasa por decirles a los empresarios que les agradecemos lo que invirtieron, y que ya que han asegurado un buen negocio con México, es tiempo de que inviertan también como manda las bases del contrato en abastecer la demanda interna de gas natural, pero no hay que olvidar que eso depende fundamentalmente de los políticos al mando del país.

Hay que exigir lo que está escrito en el contrato de Camisea, que se invierta en infraestructura para distribuir el gas a todo lo ancho del país, y ello no va suceder con políticos tímidos como el presidente Alan García que como un buen neoconverso, ha resultado más papista que el papa, y no sabe exigir de una manera firme (como también pasa con la minera Doe Run) al capitalista sus obligaciones, cree que por exigir que cumplan su parte y deberes va a ser motejado de no cumplir o honrar la estabilidad jurídica o atentar contra ella Sabemos que estamos comprometidos con los inversionistas internacionales, pero si los dejamos sueltos ellos harán lo que más les conviene, pues los empresarios no son ángeles ni tampoco diablos, son simplemente hombres. Así que Sr. García déjese de timorateces y haga cumplir los acuerdos al capital internacional, claro de un modo bravo pero no bruto, que para eso está colocado en la primera responsabilidad del país, haga respetar el contrato de Camisea en cuanto al consumo nacional del gas, si usted abre ese surco seguramente los políticos del futuro lo sabrán seguir y ahondar. No se chupe Dr. García.

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2 Comentarios en “El gas de Camisea para los peruanos. Póngase los pantalones Dr. García
  1. rikardo enrike dice:

    No será que esta cita de abajo es de las mentiras mas elaboradas y al mismo tiempo, mas burdas del gobierno-de-turno?

    ¨…sin embargo, Camisea tiene reservas según Pluspetrol que ascienden a 14.1 TCF hasta el fin de la vida útil de los campos, prevista para el 2047, pero también nuevas consultorías de Netherland, Sewell & Associates aseguran que las reservas en los dos mayores lotes de gas natural del Perú ascienden a entre 11.2 y 18.6 TCF. Es decir que gas hay para rato o por lo menos para que como país lo aprovechemos para mejorar nuestra calidad de vida y competitividad…¨

    yo creo que de lo que se trata es de que los dejen iniciar la exportación, una vez iniciado el proceso de exportación, cualquier intento de detenerlo tendrá otras acusaciones de parte de los dueños del país, para movilizar nuestro sistema judicial en su defensa, no lo ven??

    Definitivamente el gas es de los peruanos, hasta que se extrae, entonces habrá que impedir que salga a la superficie, a no ser que se tenga la seguridad que irá a satisfacer la demanda interna, no?

    Definitivamente no se trata de ponerse los pantalones, no. De lo que se trata es de dejar de lado las ofertas de los ‘empresarios’ para dejar que las cosas sigan su camino y se puedan llevar el principal insumo de la economía peruana, incluyendo la disponibilidad de gas para hacer frente al cambio climático, pues ésta va a afectar de manera fundamental a la hidrología de todos los ríos de la costa, de manera que si se llega a generar un ‘estress’ hídrico extremo, tendremos que contar con alguna forma de desalinizar agua de mar para morigerar la falta de agua para las ciudades, para la disminucion de generación hidroeléctricidad, para cubrir la falta de agua en desarrollos destinados a la agroexportacion, etc.

    O estamos planificando solo para mañana? a quienes deben preguntar los ciudadanos peruanos dentro de 25 o 30 años? Por favor mas seriedad, mas pantalones, mas honradez!!

  2. Agustin Castañeda dice:

    Comparto con Uds, una publicaciòn sobre este tema de Humberto Campodònico en http://www.cristaldemira.com

    Camisea, industriales y el “antisistema”

    El gobierno sostiene que hay gas natural suficiente para el mercado local. Sin embargo, en la última licitación convocada por las contratistas del Lote 88 ha trascendido que no podrán atender a 9 empresas nacionales que han solicitado en conjunto 58 millones de pies cúbicos diarios. La razón: porque tienen que reservar 660 mmpcd para la exportación y 2.2 TCF de reservas del Lote 88 para ese mismo fin. Esto significa que no hay gas para 9 empresas nacionales y tampoco para el gasoducto surandino.

    Esto es lo que dijo Pedro Olaechea, presidente de la Sociedad Nacional de Industrias (SNI) en una carta dirigida al premier Velásquez Quesquén el pasado 19 de mayo.

    Con respecto a la afirmación del premier de que “no vamos a modificar unilateralmente los contratos que no hicimos”, Olaechea dijo: “Estamos de acuerdo con usted que los contratos ‘honorables’ tienen que ser respetados, pero no así aquellos que evidencian malos manejos pactados en contra del interés nacional. Estos errores deben corregirse y de ninguna manera convalidarse ni hacerse cómplice de los mismos”.

    Agrega la carta de la SNI: “A consecuencia de su reunión con los presidentes de las regiones sur del país, vemos con gran beneplácito que el Gobierno ha priorizado el consumo nacional sobre la exportación, por lo que ya no habría ninguna razón para que se reserve 2.2 TCF de las reservas del Lote 88 para ese fin. Consideramos que ni una molécula de gas del Lote 88 debe exportarse”.

    La toma de posición de la SNI es ciertamente notable porque hace ya varios meses esta misma entidad manifestó preocupaciones del mismo tenor. Sin embargo, al parecer las presiones de los “lobbies” ligados a la exportación los hicieron desistir. ¿Por qué? Porque les habrían dicho que si se oponían a la exportación del gas, estarían adoptando las mismas posiciones que los “antisistema” y se convertirían en sus tontos útiles.

    Sea lo que fuere, la cuestión es que los industriales se dieron cuenta de que el racionamiento a los nacionales era real porque, aun si pueden haber mayores reservas, la cuestión es que solo se pueden comercializar las reservas probadas, no las “probables” ni las “recuperables”, como dice el gobierno. Y de esas reservas probadas del Lote 88, 2.2 TCF están inmovilizadas porque se van a ir a México (o a algún otro destino).

    A los pocos días, el Sr. Olaechea se reunió con el premier Velásquez y todo cambió. A la salida de la reunión dijo que había gas suficiente para todos. Y agregó: “Es hora de que tanto el norte como el sur decidan dejar de jugar a la política y al recuerdo de la Página 11, la cual significó US$ 15 mil millones de importación y que los peruanos comieran Nicovita. Esa es la parte de la Página 11 que nadie cuenta, es la parte abominable que la debemos recordar todos los días. En el Perú hay petróleo, gas y toda la energía que se necesita” (Expreso, 03/06/10).

    Queda claro que el gobierno obtuvo lo que quería: que los empresarios dejen de reclamar por el gas de Camisea, que es necesario para sus industrias, con el argumento de que eso es “política” y, por tanto, lleva “al caos” y “ahuyenta la inversión extranjera”. De esa manera se evita que se forme un frente nacional de defensa de los recursos naturales y de la necesaria soberanía sobre su uso.

    Es lamentable el cambio de posición del Sr. Olaechea: con el argumento de que se lesiona el “modelo económico” se hace la amalgama de que los peruanos van “a comer Nicovita”. Ya pues.

    Lo cierto es que los contratos del 2005 son ilegales y hay que defender los del 2000. Es cierto que no hay reservas suficientes para abastecer al mercado interno y a la exportación. Que tampoco hay gas del Lote 88 (el gas barato que fue un “regalo de Dios que nos dejó la Shell) para el gasoducto andino. Que lo que debería exportarse es, en todo caso, el gas de Repsol del Lote 57 y que ni una sola molécula del gas del Lote 88 debería exportarse.

    Ahora que el buque exportador ya está frente a Pampa Melchorita, es hora de impedir que se lleven el gas cuando todo el Perú –y sus industriales– lo necesita. Sí se puede evitar la exportación y eso es lo que ya se escucha en diversos lugares del Perú.

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