La solidaridad universal y el liderazgo de los mineros en el rescate de de Chile

Muchas cosas se han dicho sobre el rescate de los 33 mineros de chile, cosas que van desde el coraje demostrado por el presidente del gobierno de Chile, que supo convocar en un solo puño a las grandes empresas mineras que trabajan en Chile, repartiendo el gasto planificación y la logística que significó la envergadura de dicho rescate, el cual es un hito en la historia del mundo por la dificultad y la profundidad en que se realizó, a 622 metros de hondura en un virtual viaje al centro de la tierra. Se estima que los costos de dicha operación han significado alrededor de 20 millones de dólares, que se han divido un tercio proveniente de la empresa privada, un tercio proveniente de Codelco, y un tercio dado por el Estado chileno.

También se ha dicho que dicho rescate ha sido un escaparate, –por la exposición mediática que ha tenido- una tentación irresistible para muchas empresas de todas partes del mundo que vieron una oportunidad para publicitar las bondades de sus productos o una oportunidad para la ayuda sincera que otros dieron desinteresadamente, sea como sea esa ayuda definitivamente sirvió tanto para apoyar la supervivencia durante los 69 días que duró el encierro y asi como con los artefactos de última generación que sirvieron para la perforación del ducto y también para el izado hacia la superficie de los mineros atrapados. Interesante es resaltar por ejemplo, que los mineros veían películas para distraerse en un proyector incorporado a un teléfono celular modelo i7410 alcanzado por Samsung. Evitaban el pie de atleta y otras infecciones gracias a calcetines hechos con una fibra de cobre que mata bacterias donado por la Cupron Inc. de Virginia, y se comunicaban con sus parientes y rescatistas a través de un cable de fibra óptica ultra flexible producido por la Nippon Telegraph & Telephone Corp. del Japón que mantenía la capacidad de transmisión aún estando retorcido a más de medio kilómetro bajo tierra, igualmente se usaron parlantes con menos de 5 centímetros de ancho, o que se usó un diminuto transductor de energía DC-AC, que convierte la energía de una batería de auto a energía alterna de 220 voltios, el cual les fue muy útil a los mineros hasta que más tarde tuvieron una conexión eléctrica. Se prohibieron los iPods porque estos hubieran aislado a los mineros entre si, en vez de integrarlos como un equipo.

Pero tal vez lo más interesante y capital fue el taladro milagroso que llegó royendo la durísima roca hasta los mineros atrapados, este fue donado por Center Rock Inc. una compañía privada en Pensilvania, igualmente la perforadora que usó el taladro fue hecha por la compañía Schramm Inc. también de Pensilvania. Ha trascendido que al tener conocimiento del desastre, el presidente de Center Rock, Brandon Fisher, llamó a los chilenos para ofrecer su taladro y Chile lo aceptó. El cable de alta resistencia que giraba alrededor de la rueda colocada sobre la plataforma era alemán. La NASA asesoró en ciertos detalles de la cápsula Fénix II, que tiene 3 metros de alto, pesa más de 408 kgs y está equipada con una provisión de oxígeno y un sistema de comunicación. Ésta fue diseñada y construida íntegramente por la marina chilena.

Sin embargo, es importante destacar que fueron los propios mineros quienes fueron protagonistas claves de su rescate, pues por ejemplo al momento de instalar el cable de fibra óptica, éstos a pesar de no estar familiarizados con el material ultra conductor, se las ingeniaron para conectar las líneas a los equipos de videoconferencia aún más rápido que los técnicos que estaban arriba.

Historia aparte es el coraje y la serenidad demostrada por estos 33 hombres, la mayoría con una educación simple, a excepción de un ingeniero que circunstancialmente fue atrapado en el derrumbe junto con ellos, ellos mismos fueron los que supieron llevar a buen puerto la ejecución de su salvamento. El respeto demostrado al patrón de la mina Don Luis Urzua, que fue el último minero en salir y entregar la posta al presidente Piñera, habla de una gente que supo estar a la altura de la hora de gran peligro que les tocó vivir, pues de no haber tenido un mínimo de orden y de unidad no hubieran sobrevivido, sobre todo los primeros 17 días en que no se sabía realmente de su suerte. Incluso una muestra estupenda de su carácter noble y decidido fue cuando se pudieron comunicar con la superficie preguntaron antes que nada por otra cuadrilla de compañeros de trabajo que se había separado de ellos minutos antes del derrumbe, olvidándose de su propia tragedia personal.

Por eso desde aquí, un fuerte y sentido aplauso a todos los mineros rescatados por su aguante y disciplina, a todos los que han trabajado sin descanso por ese final exitoso labrado con tesón, profesionalidad y humanidad y especialmente a los rescatadores que añaden a todo lo anterior valentía, quienes fueron representados dignamente por Manuel “Manolo” Alejandro González Pávez, el primero en entrar y último -que se quedó solo abajo- antes de subir, quien se atrevió a decirle al presidente Piñera frente mil millones de telespectadores de las cámaras de la TV mundial, que esto no vuelva a ocurrir Señor Presidente, hagamos algo por la pequeña minería…Un gran ejemplo del Chile democrático para el mundo.

Un gran abrazo emocionado de VAP para los amigos del sur.

Publicado en Uncategorized

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*


*

FireStats icon Con la potencia de FireStats